Encontramos a los compradores y abrimos la puerta. Usted la cruza.
Un mandato más acotado para un grupo específico de propietarios: preparamos un perfil conciso, elaboramos una lista seleccionada de compradores, los contactamos con discreción y le presentamos a quienes desean conversar. Lo que suceda después de la presentación queda en sus manos – o en las nuestras, si nos lo pide.
Treinta minutos con un socio fundador. Si la respuesta es el mandato de presentación de compradores, se lo diremos.
Para pocos propietarios. Quizá para usted. Probablemente no.
Un mandato de presentación de compradores es adecuado para un propietario que ya ha vendido una empresa y desea negociar esta venta personalmente; para un propietario al que un proceso integral aportaría más complejidad que valor, dada su experiencia, la operación y los compradores probables; o para un propietario que quiere comprobar si los compradores que creemos que existen realmente existen, antes de asumir un compromiso mayor. En esas situaciones es el instrumento adecuado, y se lo diremos.
Para la mayoría de los propietarios de nuestro segmento, no lo es. El valor de una venta se determina en el trabajo que un mandato de presentación de compradores deja fuera – la valoración, la preparación, la justificación de la adquisición para el comprador, la negociación de la estructura – y un fundador que no ha realizado ese trabajo negocia frente a un comprador cuyo equipo se dedica profesionalmente a estas operaciones. Si ese es su caso, le recomendaríamos el mandato integral, y en la primera llamada le indicaremos cuál le conviene.
Cinco cosas, bien hechas.
- Un perfil conciso, no un memorando
Un perfil anónimo y un resumen ejecutivo redactados para demostrar el interés de la oportunidad a un comprador serio sin identificar a la empresa. Lo suficiente para iniciar una conversación; no la justificación que aprueba un comité.
- Una lista seleccionada de compradores
Identificados, investigados y clasificados según su encaje con su empresa – compradores estratégicos y financieros con motivos para querer adquirirla. No una exportación de una base de datos. No hacemos envíos masivos.
- Una sala de datos preliminar
Abierta para la revisión inicial de los compradores interesados, con una divulgación escalonada para que ninguna información sensible se comparta antes de tiempo.
- Contacto y presentación
Contactamos a los compradores de la lista de forma discreta y anónima – un comprador solo conoce su nombre tras firmar un compromiso de confidencialidad, salvo que usted decida lo contrario – evaluamos las respuestas y le presentamos a los compradores que desean avanzar.
- Seguimiento limitado
Coordinamos los primeros contactos y respondemos a preguntas sobre los datos y el proceso durante las semanas posteriores a una presentación, para que una conversación no se pierda por cuestiones logísticas.
Todo aquello de lo que un comprador preferiría que usted prescindiera.
La carta de encargo lo dice expresamente, y nosotros también. Un mandato de presentación de compradores excluye el asesoramiento sobre valoración; la negociación del precio o de cualquier otra condición; la estrategia de ofertas; el memorando informativo y la presentación del equipo directivo; la coordinación de la diligencia debida; la documentación de la operación; y todo lo demás entre la presentación y la transferencia de fondos. Desde la primera conversación seria, usted dirige la operación – salvo que decida lo contrario.
Lo enumeramos con claridad porque un comprador sabe exactamente dónde es más vulnerable un vendedor sin asesores, y es aquí. Lea la lista una vez como descripción del mandato, y otra como descripción de lo que tendría que hacer por su cuenta.
Dos fases y, después, una decisión.
La misma estructura que en todos nuestros mandatos.
Un honorario mensual ajustado al alcance del trabajo y un honorario de éxito sobre el valor total de la empresa al cierre. El honorario mensual financia la preparación; el honorario de éxito se devenga cuando se cierra la operación. Usted conoce todas las condiciones económicas antes de firmar. Un mandato de presentación tiene un alcance más limitado y su honorario mensual se ajusta a ese alcance. No es una forma más económica de contratar el mismo trabajo. Honorarios & nuestra remuneración →
El comprador ya ha pasado por esto. Usted probablemente no. Un mandato de presentación abre la puerta; todo lo que determina el precio ocurre después de cruzarla.
¿No sabe qué mandato le conviene?
Treinta minutos con un socio fundador. Háblenos de la empresa y de la situación; le diremos qué mandato recomendaríamos y por qué – y, si la respuesta es el mandato de presentación, también se lo diremos. Una primera llamada no le compromete a nada.